Sección
LecturaEn nuestra reflexión podríamos preguntar: ¿Cómo retornan nuestros estudiantes?
¿Vendrán con un cambio de actitud que será difícil reconocerlos?
Será la escuela como el perro Argos, el primero en reconocer sus actitudes?
Sin duda que necesitamos que esos y esas Ulises que retornen a la escuela vengan con una actitud educativa, lectura crítica y lo más importante con un sentido humanista ( Ese valor a la vida que nos dejó la pandemia).
Revisando los estudios que sobre *"Lo animal" venimos tratando en mi familia como " La cuestión animal"* y que según Julieta Yeilin (2020) nos generan reflexiones en clave con el mundo de la vida que se puede vincular con la educación para formar futuros ciudadanos más sensibles y respetuosos de sí mismos y de los otros ( humanos, plantas, vegetales, ...). Recordamos un pasaje tomado de Jacques Derrida en su conferencia titulada: *El animal que yo soy.* Éste, surgido de la extrañeza que el filósofo un día sintió al ser mirado fijamente por su *gato*. El debate se centra entre la racionalidad o las condiciones antropomórficas en los animales, así lo describe otro filósofo que en casa también compartimos desde estudios literarios y de las humanidades en general como Giorgio Agamben en su libro "Lo abierto. El hombre y el animal". Esto para recordar que
convivimos con animales en nuestra Institución Educativa que merecen consideración humana. Desde allí, animo a todo miembro de la comunidad a valorar el mundo animal.
Ante la tesis de la irracionalidad de los animales, tesis expuesta por Aristóteles, todos los animales son esclavos, y por el racionalismo de Rene Descartes, lo que vale en este contexto es el amor, la consideración, la alegría y reflexionar sobre la tesis monstruosa de la irracionalidad de los animales de Descartes o el concepto de Aristóteles de considerar que los animales son esclavos por naturaleza.
La intención filosófica que compartimos es la de Pitágoras de considerar un trato ético a los animales y revisar la idea de que los animales sólo son cuerpo y en nada mente y nosotros somos seres pensantes o los animales actuán por instinto y nosotros por la razón ( Descartes).
Desde la educación, debemos repensar la vida, favorecer actitudes más armoniosas con la naturaleza y proponer horizontes a los estudiantes, desde donde leer y comprender el mundo que estimule sus capacidades críticas intelectuales, creativas y dimensión espiritual que todos los seres humanos tienen sin distingo de credos.
Así las acciones a emprender desde la escuela podrían apostar, contribuir con una sociedad más equilibrada desde la naturaleza y lo social.